Después del disparatado reporte anual Forbes Fictional 15 (que incluye al Tio Sam, a Bruno Díaz y a Ricky Ricón, entre otros), me tenté a tratar de armar una lista de los personajes argentinos con los mayores patrimonios de la ficción. Todavía no llegué a un top-ten, y seguro hay omisiones importantes, pero es un ranking bastante decente:
El hombre de la deuda externa (Hector Alterio, en la película homónima): con sus millones salda toda la deuda pública argentina.
Patoruzú: tehuelche millonario, dueño legal de la mitad de la Patagonia.
Gold Silver: aunque es el terrateniente más rico y poderoso de Trulalá, suponemos que lo podemos ubicar dentro del territorio nacional.
Juca (Arturo de Córdova, en Que Dios se lo Pague): un mendigo que se hace multimillonario a base de limosnas.
Teresa Visconti (Dora Baret, en Celeste): ninguna otra telenovela tuvo a una villana con una mansión tan grande y tan ostentosa como la de ella. Además, tenía una compañía de oficinas lujosas en el centro.
El Coronel Cañones: estanciero con tanta guita como para mantener la vida de playboy de su sobrino Isidoro, con numerosos viajes al casino de Mar del Plata.
Inesita (Antonio Gasalla): en los noventa expandió fuertemente su riqueza y la gastaba en una cirugía estética por semana.
Mercedes Lozada (China Zorrilla en Los Roldán): dueña de Lozada Corporations tenía una cartera de negocios capaz de transformar a una familia común y corriente en millonaria de la noche a la mañana, y una gran mansión en Acassuso.
Martín Revoira Lynch (Fernando Peña): un tipo bien, de zona norte. Estimamos que ya su familia tenía mucha plata.


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